SITUACION ECONOMICA DE BOLIVIA
La economía de Bolivia se ha basado, a lo largo del tiempo, en las distintas riquezas naturales explotadas y vendidas al extranjero. Así por ejemplo, Bolivia se constituyó en uno de los principales países productores de estaño, llegando la economía boliviana a depender de los precios de este mineral en el mercado mundial durante décadas. Hoy en día las principales exportaciones bolivianas están compuestas por minerales como el zinc o el estaño, gas natural y soya.
Bolivia posee las segundas más importantes reservas de gas natural en América del Sur pero que no alcanzan al 1% del total de las reservas mundiales. Dichas reservas se constituyen hoy por hoy en fuente de un amplio debate nacional respecto a su utilización futura.
El sector agroindustrial ha tenido un impacto importanete en la economía boliviana, debido a la tecnificación y optimización de productos agropecuarios como ser: La ganadería, la producción de soya, la producción de azúcar, producción de arroz, etc.
El turismo es un sector en crecimiento debido a que bolivia es un país de contrastes profundos ubicado entre las altas cumbres de los andes y las selvas tropicales del amazonas..
Exportaciones año 2003: US$ 1.530.000.000. (Total país)
Índice desarrollo humano : 114 (entre 192)
Índice de pobreza : 70 0/0
Esperanza de vida : 64 años
Mortalidad infantil (año 2002): 57 por mil de nacidos vivos
Minería e Hidrocarburos
La minería es la segunda industria de extracción de Bolivia, por detrás de los hidrocarburos, en la década de los años 1980 la extracción de minerales sufrió una grave crisis debido al descenso de los precios de los minerales en los mercados mundiales. Bolivia es uno de los principales productores de estaño, las principales minas se encuentran en el departamento de Oruro. Otros minerales importantes son, el bismuto, el antimonio, tungsteno, el plomo, zinc, cobre, plata, y en menor proporción oro, que recientemente se han encontrado yacimientos de este mineral precioso, así como piedras preciosas utilizadas principalmente en joyería, la más solicitada es la bolivianita, piedra única en todo el mundo.
Otro dato importante son los grandes yacimientos mineralógicos existentes en suelo nacional que en los próximos años serán explotados o están en reserva, en licitación o en proceso de extracción, estos son la mina de plata a cielo abierto más grande del mundo, en proceso de extracción, San Cristóbal, que pondrá al país entre los primeros productores de este mineral precioso, El Mutún, el séptimo yacimiento de hierro y manganeso del mundo, con una reserva de 42.000 millones de toneladas del primer mineral, en proceso de licitación en junio de 2006, con lo cual proveerá de hierro al país, así como la complementación de una industria siderúrgica, que abastecerá de acero a todo el territorio nacional, así como países vecinos. El Salar de Uyuni, la mayor reserva de potasio y litio del mundo, este último considerado la energía del futuro, así como la de mineral de sal.
El sector de los hidrocarburos es la principal fuente de ingresos económicos del país, ya que cuenta con las segundas mayores reservas de gas natural de América del Sur, con 48 trillones de pies cúbicos, y petróleo en menor cantidad con una producción de 16.194.089 de barriles anuales, el gas natural se exporta a los países limítrofes, principalmente a los mercados de Brasil y Argentina, el primero es el principal comprador del gas boliviano, ya que tiene un contrato de compra de unos 20 millones de pies cúbicos diarios. representando la principal fuente de ingresos, estos recursos eran administrados o eran propiedad de compañías extranjeras principalmente Petrobras (Brasil) e Repsol-YPF (España-Argentina), así como otras muchas capitalizadas por el estado, hasta el 1 de mayo del año 2006, en el cual estos recursos pasaron a manos del estado boliviano los cuales serán administrados por la empresa estatal YPFB.
La agricultura tiene en los últimos un gran peso en la economía de Bolivia. ya que se emplea al 5 por ciento de la población laboral del país y representa el 15% anual del producto interior bruto, los principales productos agrícolas son; azúcar, arroz, soja, producto estrella del oriente boliviano, del cual se saca, muchos derivados, como el aceite, torta de soja, y muchas otras cosas, la superficie cultivada de este cereal es de aproximadamente unas 200.000 ha, café, maíz, patatas y cereales e infinidad de otros productos minoritarios.
Pesca
El sector pesquero boliviano, no es muy destacado en la economía nacional ya que al no poseer mar, no cuenta con una industria pesquera habitual, y es destinado principalmente al consumo minoritario, pero cuenta con una gran capacidad como lo son los ríos amazónicos y los grandes lagos principalmente el Titicaca, los cuales no son explotados en su totalidad, y los cuales concentran una gran cantidad de especies pisícolas de gran importancia económica, como los son el dorado, pacú, surubí uno de los mayores peces de agua dulce del mundo junto con el paiche este de mayor tamaño que el anterior introducido desde Perú que llega a pesar más de los 200 kg.
Industria
En Bolivia existen aproximadamente 13.500 industrias, de las cuales se estima que el 90% son pequeñas, las restantes clasificadas como medianas y grandes. La industria boliviana representa un 35 por ciento del total del producto interior bruto (PIB), esta industria está principalmente enfocada en la manufactura en gran y pequeña escala, el refinado de azúcar y derivados, artículos de piel, fabricas de tabaco, cemento, química, papelera, mobiliaria, de vidrio, explosivos, y otras de gran importancia económica. El 80% de las industrias del país están ubicados en las ciudades de Santa Cruz de la Sierra, La Paz y Cochabamba.
En el país se pueden distinguir aproximadamente nueve categorías de industria manufacturera:
Industria metalúrgica: Existen varias plantas metalúrgicas pequeñas que fundes chatarra para producir válvulas y accesorios en bronce, latón, aluminio y piezas de hierro fundido. Otra actividad en este sector es el reciclado de baterías de plomo gastadas de chatarra de estaño que producen tubos de plomo, baterías reconstituidas y soldaduras. Otro dato importantes es la construcción de plantas metalúrgicas de gran capacidad, para la fabricación de acero, que estarán terminadas a finales de 2007 para la explotación del yacimiento de hierro Mutún.
Industrias de terminación metálicas: Esta constituido por una gran cantidad de empresas pequeñas que trabajan principalmente el la ciudad de El Alto. Su crecimiento encuentra dificultad por el alto grado de reciclado que presentan los repuestos metálicos usados, especialmente en los mercados locales de la ciudad y mercados populares.
Industria minera: Este sector incluye la manufactura de cemento, de cemento asbesto y la industria del vidrio. Estas ramas extraen materias primas de las minas o canteras de su propiedad, excepto la manufacturera de cemento asbesto (Duralit), que usa materias primas importadas. Las cementeras del país y las de vidrio han iniciado una fase de crecimiento para poder cubrir la creciente demanda, por ejemplo, las cuatro plantas de cemento del país, emprenden un acelerado crecimiento de su producción, entre otros, la manufactura de botellas de vidrio en Cochabamba ha implementado actualmente un proyecto de expansión.
Industria del petróleo: Hasta hace poco la industria petrolera del país estaba íntegramente controlada por la compañía estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), creada en 1936 con la misión de explotar, refinar y distribuir los recursos de hidrocarburos. A partir de la Ley de Capitalización, se dieron concesiones tanto a empresas extranjeras como a nacionales para el transporte de gas natural y petróleo, habiendo la exploración, explotación y producción sido sujeta a contratos de riesgo compartido (join venture) desde 1990 y las refinerías privatizadas en 1999 . Hasta la nueva Nacionalización del presidente Evo Morales, a fecha de 1 de mayo de 2006, donde todas las reservas hidorcarburíferas volvían a ser parte del estado boliviano, aunque la explotación de las mismas continúa en manos privadas. Los campos de gas natural y petróleo están ubicados en la parte oriental y sur del país. Las operaciones principales en las refinerías son las de destilación para la fraccionar el crudo, transformación catalítica para obtener gasolina con elevado octanaje, y refinación de fracciones pesadas para producir lubricantes. Los productos finales son gasolina para vehículos, propano y butano líquido, combustible para aviones, gasóleo, fueloil y lubricantes para uso en maquinarias e industria. Como producto auxiliar se genera electricidad con turbinas a gas natural en Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca. Debido a la naturaleza del petróleo boliviano, la producción de gasóleo es insuficiente para satisfacer la demanda interna, y el producto debe ser importado.
Industria Química: Es un sector limitado, pero cubre una gran variedad de actividades incluyendo la producción de químicos básicos, explosivos, jabones, detergentes, tintas, pinturas y fármacos. En este sector se reciclan los aceites lubricantes residuales y se manufacturan varios productos plásticos y de goma. Las industrias químicas están concentradas en La Paz y El Alto, con algunas fabricas en Cochabamba y Santa Cruz. Las principales industrias del sector, además de las plantas manufactureras de fármacos y plásticos en la región de La Paz, se encuentran en Cochabamba.
Industria del calzado y curtiembres: La industria de curtiembre ha tenido un notable crecimiento en los volúmenes de exportación durante los últimos años. La industria del calzado ha tenido un crecimiento sostenido. llegando el mismo a superarse cada año, existen varias unidades medianas y pequeñas, ubicadas principalmente en Cochabamba, pero también en La Paz y Santa Cruz. La manufacturadora de calzados más grande del país es la compañía Manaco.
Industria textil: La industria textil fue el segundo sector manufacturero en importancia después de la industria alimenticia en los años 1970, y fue reduciendo importancia progresivamente representando cada vez menor valor del total de manufactura. Sin embargo la industria textil ha ido aumentando su índice de crecimiento desde los años 1990. La industria del algodón y lana se redujo a expensas de fibras sintéticas, un cambio que fue provechoso para las exportaciones que ascienden con su contribución a 3,2% del total de productos exportados en 1997. La mayor concentración de plantas textiles están en La Paz, pero también se encuentran en Santa Cruz y Cochabamba y en menor escala en Oruro. Fuera de esta industria pero relacionada con ella, se encuentra la fabricación de prendas de vestir excepto calzado, que ha tenido impresionante crecimiento en los últimos años, llegando a más de doble del tamaño en volumen físico a partir del año 1990.
Industria del papel: La manufactura del papel y cartón es un sector muy reducido en Bolivia, con pocas fábricas pequeñas ubicadas en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba. Todas las industrias de este ramo utilizan papel reciclado, fibras residuales y o pulpa importada como materia prima. Las industrias afines, de transformación del papel, la industria gráfica y las imprentas, se encuentran concentradas principalmente en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba.
Industria alimenticia: Este sector ocupa un lugar predominante en la industria manufacturera que crece continuamente, tanto en producción como en cantidad de empresas y empleos. No obstante, la industria alimenticia a partir de la apertura de la economía, ha entrado en competición y asea en el mercado interno o el mercado externo donde su cuota en las exportaciones fue más o menos del 26%, incluyendo la soja y sus derivados que alcanzaron a mercados de exportación muy amplios durante los últimos años, (excluye algodón). Dentro de esta rama se encuentran las plantas de aceite comestible, los ingenios azucareros, las destilerías, las cervecerías y una fábrica de levadura y alimentos en La Paz. Existen varias unidades medianas y grandes en los subsectores de frigoríficos, fábricas de lácteos, plantas embotelladores de refrescos y plantas procesadoras de cereales. Las grandes fábricas procesan soja, girasol y semillas de algodón, así como azúcar de caña, están principalmente en Santa Cruz, aunque una gran refinería de aceite comestible opera en Cochabamba. Todas las grandes ciudades tienen por lo menos una cervecería, una o varias plantas embotelladoras de gaseosas y uno o varios frigoríficos y empaquetadoras de alimentos y plantas donde se enlatan productos alimenticios.
Moneda y Banca
La unidad monetaria de Bolivia es el boliviano (moneda) de 100 centavos (en junio de 2007 7,95 Bs bolivianos equivalen a 1 dólar estadounidense). El Banco Central de Bolivia es el banco emisor de monedas y billetes. Los bancos bolivianos y privados proveen de créditos de inversión a la pequeña empresa minera y agrícola. También operan en el país instituciones financieras privadas nacional y extranjeras.
-
Las monedas de circulación oficial son de 10, 20 y 50 centavos y de 1, 2 y 5 bolivianos.
-
Los billetes de circulación oficial son de 10, 20, 50, 100 y 200 bolivianos.
Exportaciones
Edificio de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz(Cainco) una Institución empresarial líder de Bolivia
Las exportaciones de Bolivia en el 2006 crecieron un 43,88 por ciento respecto al año precedente y alcanzaron un valor récord de 4.211 millones de dólares y las importaciones de 2.809 millones de dólares, según Instituto Nacional de Estadística de Bolivia (INE).
El crecimiento global frente a la cifra del 2005, año en el que las ventas de Bolivia al exterior sumaron 2.868 millones de dólares, se explica por el incremento en el sector de la minería en 126 por ciento, de los hidrocarburos en 43,4 por ciento y de la manufactura en 17,2 por ciento. La exportación de gas y petróleo en 2006 supuso para el país un total de 2.059 millones de dólares; la de manufacturas, 1.108 millones; de minerales 792 millones y la de productos de ganadería y agrícolas 159 millones de dólares.
Según el reporte oficial, los envíos de gas natural a Brasil y Argentina produjeron ingresos por 1.391 millones de dólares y por 280 millones, respectivamente, durante la gestión 2006.
La exportación de soja o productos derivados a Venezuela generó 175 millones de dólares; a Colombia, 114 millones y a Perú, 39 millones. Brasil sigue siendo el principal destino de las exportaciones bolivianas con un valor de 1.562 millones de dólares, seguido de Japón, 378 millones; Argentina, 371 millones; Estados Unidos, 356 millones, y Perú, 232 millones.
Por bloques económicos, la venta de mercancías desde Bolivia al Mercosur se situó en 2.158 millones de dólares; al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta) en 424 millones de dólares y a la Comunidad Andina (CAN) en 397 millones.
Esto se debió a las políticas energéticas del presidente Evo Morales que impulsaron el aumento de un 56,9 por ciento en las exportaciones de petróleo y gas según la Cámara Boliviana de Hidrocarburos. Este incremento se debe básicamente al alza en los precios del gas natural negociada con Argentina y a un aumento en el volumen del suministro que exporta tanto a la Argentina como a Brasil, los mayores compradores del combustible boliviano.
Morales nacionalizó en mayo de 2006 la industria energética de Bolivia y dio a los inversores, entre los que figuran la brasileña Petrobras, la española Repsol-YPF y la francesa Total seis meses para que firmaran nuevos acuerdos de exploración y explotación en línea con el decreto de nacionalización. Todas las compañías energéticas con intereses en Bolivia firmaron nuevos contratos en lo que accedieron a dar, en promedio, el 70 por ciento de sus ganancias al Estado boliviano. Estos contratos entrarían en vigor a inicios del 2007. Mientras tanto, el gobierno del Morales estuvo negociando con los vecinos Argentina y Brasil por un alza en el precio del gas que ambas naciones importan de Bolivia. A fines de junio de 2006, Argentina acordó pagar 5 dólares por el millón de unidades térmicas británicas (BTU) por el combustible, o cerca de un 50 por ciento más de lo que había estado pagando.
Argentina compra unos 6 millones de metros cúbicos por día de gas boliviano, de un máximo acordado de 7,7 millones de metros cúbicos. Brasil, cuya economía depende fuertemente del gas natural de Bolivia, está tratando con Bolivia el precio del gas ya que Brasil, que importa unos 26 millones de pies cúbicos de gas al día, actualmente paga 4 dólares por el millón de BTU. Bolivia tiene la segunda reserva de gas natural de Sudamérica después de Venezuela.
El saldo comercial que Bolivia registró en 2006 registró un superávit[1] de 1.405 millones de dólares[2] , monto mayor pero de igual comportamiento al presentado en 2005 cuando el país alcanzó un superávit de 584 millones de dólares.
Flujos comerciales por zonas económicas [editar]
-
Con el Mercosur, el superávit de 2006 (965 millones de dólares) casi duplicó al registrado en 2005 (477 millones), principalmente por las mayores exportaciones de hidrocarburos a Argentina y Brasil.
-
Con la Comunidad Andina aumentó el saldo comercial positivo en 64 millones de dólares, principalmente por mayores exportaciones de petróleo, azúcar y leche a Perú.
-
Con Chile aumentó el déficit comercial en 44 millones de dólares, dadas las mayores importaciones de diesel oil y bienes de capital de este país.
-
Con Estados Unidos disminuyó el superávit levemente (16 millones). Sin embargo, incluyendo un ajuste de aeronaves alquiladas por 36 millones de dólares que el Instituto Nacional de Estadística de Bolivia (INE) registra como reexportaciones y que el BCB ajusta para fines de Balanza de pagos, en realidad el superávit habría disminuido en 52 millones de dólares.
-
Con la Unión Europea disminuyó el déficit de 60 millones a 11 millones de dólares, consecuencia de mayores exportaciones de minerales.
-
Con Asia el saldo comercial deficitario se redujo de 98 millones a cuatro millones de dólares; explicado por la mejora de la balanza comercial con Japón (debido a mayores exportaciones de zinc y plata), a pesar de las mayores importaciones de equipos de transporte de Japón y de productos de consumo de China.
Importaciones
Las importaciones en términos CIF totalizaron en 2.809 millones de dólares, monto mayor en 20,3% con relación a la gestión pasada, según el Instituto Nacional de Estadística de Bolivia (INE).
Se registraron aumentos en las importaciones de bienes intermedios (14,2%), de capital (29,5%) y consumo (26,1%) El incremento en las compras de bienes intermedios se originó en la adquisición de insumos con destino a la industria y construcción, que se asocia a mayores niveles de actividad económica en estos sectores. Asimismo, la importación de combustibles (diesel, jet fuel y lubricantes) se incrementó en la gestión dada la necesidad de abastecer el mercado interno sobre todo el destinado al sector agroindustrial.
La mayor importación de bienes de capital estuvo relacionada al dinamismo de la industria nacional, aunque también destacó la importación de equipo de transporte. Finalmente, el aumento en la importación de bienes de consumo se originó en mayores importaciones de bienes duraderos. Consecuencia del entorno internacional favorable, los términos de intercambio mejoraron en 21,9%, resultado del significativo aumento en los precios de las exportaciones respecto a los de importaciones.
Reservas Internacionales
Las reservas internacionales netas de Bolivia alcanzan los 3.408 millones de dólares (2.562 millones de euros) en los tres primeros meses de 2007, lo que supone un hito histórico, también supone una variación con respecto a 2006 de 224 millones de dólares (168,39 millones de euros), en los tres meses de este año, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB) Las reservas en 2005 alcanzaron los 1.714 millones de dólares (1.288,5 millones de euros) y en 2004 se quedaron en 1.123 millones de dólares (844,2 millones de euros). Esta evaluación positiva en las reservas netas indican que Bolivia asciende notablemente en la calificación crediticia en el panorama internacional.
Según algunos estudiosos, la civilización en los Andes bolivianos se remonta a unos 21.000 años de antigüedad. Las culturas precolombinas de mayor influencia fueron las de Tiahuanaco, que surgieron alrededor del lago Titicaca y dominaron la región entre los años 600 y 1.200 D.C, y la de los Incas, fundadores de un vasto imperio que comprendía la mayor parte de Perú, Bolivia, Ecuador y el norte de Chile.
La conquista española del país se inició en 1531 de la mano de Francisco Pizarro. Los conquistadores avanzaron rápidamente, explotando la confianza (y más tarde la desunión) de los indios para asegurarse un territorio que en un par de años pasó a conocerse con el nombre de Alto Perú. En 1544, se descubrieron yacimientos de plata en la región de Potosí. La riqueza generada por este hallazgo sustentó la economía española (y la extravagancia de sus monarcas) durante más de dos siglos. Sin embargo, las condiciones de trabajo que debían sufrir los mineros eran espantosas, y la mayoría de esclavos indios y africanos moría al cabo de pocos años.
La lucha por la independencia de la derrochadora administración española culminó finalmente con la figura del lugarteniente de Bolívar, Antonio José de Sucre, en la batalla de Ayacucho de 1824. La república de Bolivia fue declarada oficialmente al año siguiente.
El territorio boliviano, con su extensión de más de dos millones de kilómetros cuadrados, había sido siempre codiciado por sus vecinos. El deseo expansionista de Chile dio lugar a la Guerra del Pacífico, en la que se enfrentó a las fuerzas bolivianas entre 1879 y 1884. Chile salió victorioso y se apropió de 850 km de litoral, robando a Bolivia el puerto de Antofagasta, y dejando así al país sin salida al mar. Poco después, Perú, Brasil y Argentina también empezaron a atacar las fronteras bolivianas. En 1932, un conflicto fronterizo con Paraguay sobre unos depósitos de petróleo en la región del Chaco produjo un nuevo recorte en el territorio boliviano. La consiguiente guerra de Chaco (1932-1935) también sirvió para fomentar la agitación civil en el país, con la creación de numerosas asociaciones reformistas y la recurrencia de golpes de estado dirigidos por líderes militares de tendencias igualmente reformistas.
Tal vez el desarrollo más significativo en aquella época fue la formación del populista Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). En 1951, el MNR, bajo el liderazgo de Víctor Paz Estensoro, ganó las elecciones generales pero su gobierno quedó frustrado por un golpe de estado que provocó una rebelión popular armada que se conocería como la Revolución de Abril de 1952. El ejército fue derrotado, y Paz Estensoro pudo retomar el poder.
Fue un desplazamiento de las clases que gobernaban en el seno del estado; de una pequeña elite se pasó el poder a la clase media trabajadora. Los cambios más importantes fueron la reforma agraria ("la tierra es de quien la trabaja"), se estableció el voto universal; si bien la revolución tuvo aspectos positivos, se vio truncada por la corrupción y los intereses personales. .
En 1964, una junta militar encabezada por el general René Barrientos derrocó al MNR. Los regímenes militares se fueron entonces sucediendo con monótona regularidad hasta las elecciones de 1982, que dieron la victoria al Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) liderado por el Dr. Hernán Siles Zuazo. Tres años más tarde, Siles Zuazo fue derrocado por Paz Estensoro, cuyo propósito inmediato fue reducir los niveles astronómicos de la inflación (que en cierto momento alcanzaron un 35.000% anual) y poner en práctica medidas de austeridad.
En la actualidad, Bolivia aspira a reforzar sus vínculos regionales y preconiza la creación de un mercado común suramericano. Su reputación de país productor de cocaína, a principios de la década de 1990, afectó negativamente sus relaciones con los Estados Unidos. Estas tensiones bilaterales empeoraron una grave recesión que llegó a su punto culminante en 1999, con la cifra récord del 20% en el índice de paro. Aunque la inflación ha quedado reducida a un 4% anual, aproximadamente, el historial de inestabilidad económica del país todavía disuade a los inversores extranjeros. El principal problema estructural de Bolivia es el enorme abismo que separa esta sociedad dividida, inmersa a medias en el mundo empresarial del siglo XX, pero con la mitad de su población subsistiendo todavía gracias a la agricultura y el comercio.
En la actualidad se ha dado un movimiento campesino liderado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) que busca reducir la influencia de las transnacionales que desde el año 94 se adjudicaron las empresas nacionales (en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada), por lo cual se vive una gran lucha social.La crisis mundial afecta también al país y tiene como rasgos principales:
La deuda externa y el alza del interés son los que absorben una gran taza de recursos nacionales, eso no afecta a todos los ciudadanos. La mayoría de las empresas de personas ricas no pagan sus impuestos, los que pagan son los empleados, campesinos, obreros, micro empresas, etc. Estos excesivos impuestos impiden que se desarrollen económicamente.Por otra parte hay tantas riquezas pero no se sabe aprovecharlas y son mal manejadas por el gobierno, el gas es el más barato del mundo, y los impuestos que pagan las empresas mineras por explotar y vender los minerales es absurdo; otro problema es que los productos bolivianos no tienen mercado interno ya que existen demasiadas importaciones. Estos factores, junto a la excesiva corrupción por parte de muchos políticos, crean el clima apropiado de desequilibrio socio-económico, dependencia externa, desesperanza generalizada y una separación entre el gobierno y el pueblo, además un incremento en la pobreza.Dentro de la psicología de los pobres existe un mecanismo complejo que los mantiene en la pobreza. En primer lugar, las vivencias de la infancia hacen que tengan una falta, un vacío materno o paterno, material o espiritual; como consecuencia, buscan cubrir esta frustración y generalmente lo logran al reunirse con sus grupos de pares y lo común es que busquen actividades delincuenciales que son mal vistas por la sociedad y es a causa de esto que son discriminados. También las diferentes clases sociales ayudan a mantener la pobreza de varias maneras, como ser: discriminando, ignorando, repudiando; vale la pena aclarar que ésta puede ser una generalización muy arbitraria. Por otra parte la aguda crisis en la que vive Bolivia ha llevado a que los niños y las mujeres salgan a trabajar en muy malas condiciones; ya que no se les paga como se debe y no tienen leyes sustentables y adecuadas que les apoyen, ni tampoco cuentan con una conciencia social que haga responsable a alguien por ellos. Sólo se les ayuda en época de elecciones.
LA ECONOMÍA DEPARTAMENTAL EN LA ECONOMÍA NACIONAL![]()
Santa Cruz es el departamento líder de Bolivia en producción, comercio exterior, aportes tributarios, cartera crediticia, empleo productivo y varios consumos nacionales como de cemento y energía eléctrica que se vinculan con las inversiones y la actividad productiva, respectivamente. En dos décadas logró consolidar este liderazgo nacional. Con una superficie que representa el 34% del territorio nacional y con un 24,5% de la población boliviana, es la región de mayor actividad económica y genera cerca de un tercio del Producto Interno Bruto (PIB) del país. .
Sin embargo, si bien la región tiene los mejores indicadores sociales, hay un 38% de pobres, que en términos absolutos representan 771.200 habitantes del departamento que sufren carencias, una cifra superior a la población Potosí, el doble de la Oruro y Tarija, 20 veces más grande que la de Pando.
En este sentido, según las proyecciones, que hace la CAINCO, Santa Cruz y Bolivia deberían crecer mínimamente al 6,1% anual en forma sostenida para cumplir con las metas del milenio de reducir los actuales niveles de pobreza a la mitad, generar empleos estables y formales, incrementar los ingresos, generar movilidad social y disminuir las desigualdades sociales.
Las cifras del informe que hacen diversos estudios económicos indican que Santa Cruz es el departamento que más aporta al Producto Interno Bruto (PIB) nacional con el 30,6%, pese a ser la región más golpeada por la crisis.
Santa Cruz es líder en aportes al Tesoro General de la Nación –TGN, con $us 463 millones, un 40,1% del total nacional, por conceptos de recaudaciones de impuestos nacionales y Aduana.
La evolución de la economía de Santa Cruz está fuertemente relacionada al incremento de la inversión y en especial la inversión privada productiva, que permitió no sólo aumentar el crecimiento del producto regional y nacional, sino también iniciar una mayor diversificación de la actividad productiva basada principalmente en la agropecuaria, la agroindustria, la industria, además del comercio, las finanzas y los servicios.
Cuenta con importantes recursos agropecuarios, capacidad industrial, comercial, de servicios, turística, minera y energética, desarrollados en gran parte gracias a la visión de sus empresarios para satisfacer oportunamente las necesidades de los mercados.
La tasa de crecimiento poblacional es del 4,3% por los efectos migratorios. Este crecimiento poblacional ha originado problemas sociales al ser su flujo mayor que la creación de puestos de trabajos estables y formales, pese al esfuerzo desarrollado por los empresarios en este aspecto. Asimismo, la dotación de servicios básicos de salud y educación no ha sido suficiente. A pesar de ello, Santa Cruz presenta mejores condiciones de vida que otros departamentos de Bolivia, motivo por el cual, el flujo migratorio continúa manteniendo elevadas tasas de crecimiento en detrimento de los servicios básicos.
En los últimos veinte años, Santa Cruz se ha constituido en uno de los departamentos que mayor aporte ha realizado al desarrollo nacional, en términos de producción de bienes y servicios, reflejada en el Producto Interno Bruto (PIB).

Considerando el período que arranca en los noventa, puede apreciarse que el PIB real de Santa Cruz creció, sistemáticamente, a tasas superiores a las del PIB real del país. Para el período 1990-2004, mientras que la economía nacional creció a una tasa promedio de 3,6%, la economía cruceña registró un crecimiento promedio anual de 5%.
Esta dinámica de crecimiento departamental se registró principalmente al influjo del amplio y constante desarrollo registrado en el subsector de la agroindustria, impulsada por la creciente producción de soya, algodón y caña. En el 2002, el PIB departamental de Santa Cruz fue de 2.363 millones de dólares americanos, mientras que el PIB Nacional fue de 7.790 millones de dólares americanos. Con información para el mismo año, las principales sub-actividades productivas del departamento de Santa Cruz fueron: la agricultura industrial, la industria asociada a la producción de productos alimenticios intermedios o de consumo final, el comercio, transporte y los servicios financieros.
Estas actividades explican el 44% de la producción del departamento, ilustrando que existe una evidente concentración de la producción cruceña en pocas actividades.
Como resultado natural de la mayor dinámica económica exhibida por Santa Cruz con relación a la economía nacional, la participación de la producción de bienes y servicios del departamento dentro de la producción total de Bolivia se ha venido incrementando de manera sistemática. Mientras que en 1990 Santa Cruz aportaba 26,8% de la producción total, sólo por detrás de La Paz (27%); en 2003 este aporte llegó a 30%, lo que implica que Santa Cruz se constituye en el principal departamento productor del país. Junto a las economías de La Paz y Cochabamba, la producción de la economía cruceña representa 74% del producto de nuestro país.
Pese a las elevadas migraciones registradas hacia el departamento, Santa Cruz exhibe un mayor nivel de producción per cápita que el resto del país. Con datos correspondientes al 2003, el PIB per cápita de Santa Cruz llegó a 1.098 dólares americanos, superior al promedio nacional, que alcanzó a 883 dólares americanos. Cabe, empero, destacar que el PIB per cápita del departamento de Santa Cruz ha venido mostrando una sistemática reducción a partir del año 1999, la cual está asociada principalmente a la desaceleración del crecimiento en el país y la región, donde inclusive se experimentó una importante recesión en el año 1999, a raíz de la fuerte devaluación de la moneda brasileña a principios de ese año. La información sobre los niveles del PIB per cápita permiten evidenciar que los resultados de las economías cruceña y nacional, en términos de productividad medida por la producción per cápita, son todavía muy modestos.
Otro aspecto saliente de la contribución de la economía de Santa Cruz al desarrollo nacional y la generación de divisas es el liderazgo de la región en términos de exportaciones. Con datos promedio para el período 2001-2003, Santa Cruz efectuó 50% de las ventas del país al exterior, al influjo de las exportaciones de productos agroindustriales y derivados. En el 2003, las exportaciones cruceñas alcanzaron 881 millones de dólares americanos, 138% por encima de los 370 millones de dólares americanos que exportaba en 1990.
Un hecho interesante es que entre 1990 y 2004, el perfil exportador del departamento se modificó de manera significativa. Los cambios más importantes tuvieron que ver, por una parte, con el hecho que las exportaciones de productos industriales incrementaron notoriamente su participación de 23% a 51% del total exportado y, por otra, con la reducción de la participación de las exportaciones de Hidrocarburos y Minerales, que pasaron de 62% en 1990 a 45% en 2004. Pese al significativo crecimiento de las exportaciones, una asignatura pendiente es la diversificación de la oferta exportadora del departamento, pues 41% del total de ventas de Santa Cruz al exterior está constituido por semillas, haba y productos derivados de la soya.
Santa Cruz está en franco proceso de consolidación de su desarrollo. Para el logro de esta meta, se debe continuar trabajando con base en el liderazgo del sector privado con el apoyo del sector público, que debe centrarse en el eficiente cumplimiento del rol subsidiario del Estado. Los retos que se enfrentan a futuro en materia de reducción de pobreza –y, más propiamente de generación de riqueza– son enormes, pero Santa Cruz y sus instituciones han demostrado estar a la altura de estos desafíos.
Luego de alcanzar tasas de crecimiento del PIB del orden del 7% promedio (1989 a 1999), en los últimos años la tasa de crecimiento del PIB está en alrededor del 1.5% anual. El PIB per cápita, está por encima del promedio nacional, sin embargo presenta una tendencia decreciente, por la crisis, la migración y la no adecuada distribución de la coparticipación tributaria que afecta a los recursos financieros que debería contar el departamento.
Somos la región más competitiva del país, pero hemos bajado en el Índice de Competitividad Regional. La crisis económica ha desnudado algunos signos de debilitamiento en la producción, atracción de inversiones, disminución de la cartera de crédito, elevación de la mora y reducción de la inversión pública.
Los desafíos que representa la economía globalizada hace necesario definir una nueva visión y estrategias de crecimiento y desarrollo, las mismas que deben basarse en el incremento de la productividad y competitividad de la región en su conjunto y de las empresas en forma particular.
En este sentido, trabajar en forma conjunta concertando acciones que mejoren la competitividad y productividad de nuestra región, por un futuro mejor de Bolivia y no exclusivamente de Santa Cruz, es el compromiso que asumieron instituciones cruceñas al conformar el Consejo Departamental de Competitividad, en el cual CAINCO desempeñará un importante rol de liderazgo, a través del Centro de Competitividad y Desarrollo Empresarial, convencidas de la necesidad de contar con una visión común que contribuya a transformar la región en una de las más atractivas de América Latina para la inversión y que redunde en mayor producción, mayor capacidad exportadora y mejor calidad de vida de sus habitantes.
El desafío para el futuro es el desarrollo de la competitividad y las metas fijadas deben estar dirigidas principalmente a los siguientes aspectos:
-
Se tiene que evitar que el actual círculo vicioso y de deterioro continúe creciendo.
-
El PIB regional necesita crecer por lo menos al 6% anual en forma sostenible para hacer frente a la cada vez creciente migración.
-
Para ello se considera clave movilizar los esfuerzos y capacidades de todos y fortalecer a las instituciones impulsoras del crecimiento.
-
Es clave cristalizar un proyecto compartido de desarrollo que permita aprovechar las fortalezas del departamento.
-
Urge redefinir y transformar la matriz y la estructura económica en Santa Cruz hacia sectores modernos y basados en conocimiento.
SANTA CRUZ Y EL SECTOR EXTERNO
En el Sector Externo el importante crecimiento que vienen experimentando las ventas externas despachadas desde Santa Cruz -principal Departamento exportador del país- las que hasta julio del 2004 totalizaron 728 millones de dólares americanos, destacando dentro de éstas las Exportaciones No Tradicionales – ENT (agroexportaciones, productos forestales y manufacturas) que aportaron con 359 millones al monto global, con una subida neta de 107 millones de dólares y un alza del 43% en términos relativos, comparativamente a igual período del 2003. Los datos estadísticos provienen del SIDUNEA, basado en el procesamiento de las DUE´s (Declaración Única de Exportación).
Es el departamento líder en comercio exterior, el primer lugar en la generación de divisas para el país por concepto de exportaciones y también el primer lugar en importaciones, la mayoría de ella productivas.
Santa Cruz ocupa el primer lugar en exportaciones bolivianas con el 50,7% del total; el primer puesto en las exportaciones no tradicionales del país con el 67,1% y también la primera plaza en las exportaciones tradicionales con el 36%.
Para ver el gráfico seleccione la opción ¨Descargar trabajo¨ del menú superior
El sector agroindustrial sigue siendo el motor de la economía y se percibe un crecimiento sostenido del sector servicio ligado a la tecnología, como finanzas, telecomunicaciones y servicios a las empresas. Según los informes de exportaciones extraídos del IBCE indican que –incluyendo al gas natural en el total exportado- el incremento general de las exportaciones cruceñas asciende al 61%, el cual viene explicado principalmente por el incremento en las ventas del gas y derivados del petróleo que superaron en 177 millones de dólares a su registro del 2003; destacó también, el aumento en 84 millones de dólares del valor exportado en productos del complejo oleoproteico de la soya y el girasol. Entre los principales aportantes a las ENT de Santa Cruz destacan: torta de soya (178 millones de dólares con una subida del 62%); aceite crudo de soya (60 millones y 25% de suba); grano de soya (16 millones); harina integral de soya (9 millones); aceite refinado de soya (9 millones); azúcar blanca refinada (7 millones) y aceite crudo de girasol (6 millones).
El aporte de las ventas en términos grupales fue: "Soya y derivados", con 276 millones de dólares, con un incremento del 42% en valor y 27% en volumen, reflejando la mejora de precios respecto al 2003; "Maderas y sus manufacturas" (17 millones) con claro predominio de bienes con valor agregado (muebles, puertas, tableros, chapas y molduras); "Azúcar y derivados" (15 millones de dólares) experimentado un crecimiento del 27%, con similar porcentaje de incremento en volumen; "Girasol y derivados" con 10 millones y una subida del 35% en valor, y del 31% en volumen; "Cueros y manufacturas" (6 millones de dólares), con una subida del casi 6% en valor y del 13% en volumen; "Algodón y derivados" (2 millones de dólares), siendo el único grupo que no está creciendo, comparativamente al 2003; completando el cuadro "Otros productos" (24 millones de dólares), comprende bienes como: semillas de ajonjolí (4 millones); leche en polvo 4 millones; fréjol (2 millones); oro metálico (2 millones); y, sulfuro de zinc, con un millón.
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
En cuanto al destino de las ENT cruceñas, éstas se dirigieron principalmente a la COMUNIDAD ANDINA, con un valor de 262 millones de dólares, por las exportaciones de origen agropecuario.
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
Los principales países compradores (excluyendo las exportaciones tradicionales), fueron: Venezuela (162 millones de dólares); Colombia (53 millones); Perú (43 millones); Argentina (25 millones) y, Chile (19 millones).
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
En la publicación que hace el IBCE en un ANUARIO ESTADÍSTICO DE IMPORTACIONES "BOLIVIA 2003", en un esfuerzo conjunto con la INE y UDAPE, que contiene importante información sobre el volumen y valor de las importaciones registradas en Bolivia en la gestión 2003, dan un claro panorama del nivel de actividad del sector consumidor y productivo dado a que una parte de las importaciones de bienes de capital, bienes intermedios é insumos, están destinados a la producción de bienes y servicios para consumo nacional y de exportación. Ahora bien, la publicación a la que hacemos alusión, muy muestra las importaciones de Bolivia de manera general sin la especificación por departamentos, lo que ha motivado nuestro interés en conocer el lugar que ocupa el Departamento de Santa Cruz relacionado al comportamiento de las recaudaciones del Gravamen Aduanero (GA), que como se sabe, es el impuesto que específicamente recauda la Aduana al momento de la internación del producto al país. De esta manera, tomando como fuente de información los datos del INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (INE) Santa Cruz, por concepto del GA recaudó la suma de Bs. 214.819.878, 00, que representa el 41%, seguido del Departamento de La Paz, que recaudó la suma de Bs. 161.011.434, que representa el 30%, tal como se observa en los cuadros estadísticos y gráfico en esta nota. Un análisis de estos datos, confirman que Santa Cruz, cada vez más va consolidando y creciendo en su desarrollo económico, convirtiéndose en la mas importante región productiva de Bolivia debido a muchos factores que incentivan la inversión. Ello se refleja en el incremento de las exportaciones, la creación de nuevas empresas, la migración de importantes unidades empresariales del interior del país, todo debido a que Santa Cruz, ofrece un marco favorable para la inversión. En el sector gremial de los DESPACHANTES DE ADUANA DE SANTA CRUZ, se siente con mas nitidez las fluctuaciones de las variables del comercio exterior puesto que nuestra presencia y accionar permite facilitar el flujo del intercambio de mercancías de y hacia territorio nacional, esto queda demostrado por el elevado porcentaje, 41 por ciento, de las recaudaciones por concepto de Gravámenes Aduaneros que son generados por el departamento de Santa Cruz y que fueron despachados a través de las diferentes Agencias Despachantes de Aduana. Si tomamos en cuenta la importancia creciente del desarrollo regional, no obstante las tremendas dificultades para lograr ello, traducido en los efectos de la crisis económica, los conflictos sociales, el deterioro político, la inseguridad ciudadana, la inseguridad jurídica, el contrabando, la informalidad, la evasión impositiva y otros factores negativos, como sector no podemos menos que apoyar la iniciativa de las Autonomías, para crear nuevos escenarios donde se refleje una Bolivia productiva, generadora de empleos, con infraestructura vial adecuada y libre conflictos sociales, pero por sobre todo lograr que las grandes instancias de la Aduana Nacional de alguna forma descentralicen sus administraciones para facilitar y cumplir con sus postulados, basados en la "Eficiencia y Transparencia", cuyo reflejo aún es muy tenue en el ámbito regional, donde se perciben actuaciones de inseguridad jurídica provocadas por la Aduana Nacional y donde las consultas y las grandes decisiones tienen que aguardar respuestas de las Gerencias Nacionales que por su falta de conocimiento del medio, a menudo son poco acertadas.
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
Fuente: Instituto Nacional de Estadística Un análisis de estos datos, confirman que Santa Cruz, cada vez más va consolidando y creciendo en su desarrollo económico, convirtiéndose en la mas importante región productiva de Bolivia debido a muchos factores que incentivan la inversión. Ello se refleja en el incremento de las exportaciones, la creación de nuevas empresas, la migración de importantes unidades empresariales del interior del país, todo debido a que Santa Cruz, ofrece un marco favorable para la inversión.
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
Las importaciones de Santa Cruz representan 40% de las país, siendo de esas importaciones un 40% bienes de capital, 35% insumos, materias primas y 25% bienes de consumo.
El sector que aporta con el 50% del PIB nacional demanda seguridad jurídica para conseguir financiamiento para seguir con el mismo ritmo de producción que se ha mantenido hasta ahora con el esfuerzo del productor. El sector agropecuario de Santa Cruz registró un nuevo récord en superficie cultivada durante la campaña de verano 2003-2004, impulsado por la expectativa de precios internacionales que ascendieron 12 puntos del precio más alto obtenido en 1996 en la soya. La cotización que se alcanzó fue de 307 dólares por tonelada en la Bolsa de Comercio de Chicago. Sin embargo, se prevé una caída en los rendimientos de la producción de este cultivo- el más importante del sector- que registrará 2,2 toneladas por hectárea con una pérdida de 150.000 toneladas en un total estimado de 1,3 millones. El total de la superficie cultivada en el verano 2003-2004 fue de 973.500 hectáreas (has) frente a las del 2002-2003 que registró 845.500. Se obtuvo un incremento del 15% reflejando un crecimiento de la inversión fija de 65 millones de dólares y en capital operativo aproximadamente 35 millones de dólares. Según la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), este incremento en los cultivos implica también un alza en las fuentes de trabajo directo que genera esta actividad agropecuaria. De no ser afectados por las condiciones climatológicas desfavorables se calcula un incremento del 15% en volumen de producción para el 2004. La soya registró un incremento de 81.000 has respecto a la campaña de verano anterior donde se cultivó 523.000 has, mientras que en este verano fueron 602.000. El arroz ha obtenido un incremento de 13.000 has, debido a que en la campaña 2002-2003 se cultivó 97.000 has y en el verano 2003-2004, 110.000. El algodón vuelve a reflotar, en esta campaña se han cultivado 9.000 hectáreas, seis más en relación al verano anterior. Pero no sólo se trata de incremento en los rubros tradicionales, la superficie cultivada de sésamo es de 23.000 hectáreas, cifra que se ha duplicado respecto a las 11.000 que se registraron el verano pasado. También en el maíz se registró un crecimiento importante de la superficie cultivada que alcanzó las 110.000 has, 11.000 más que en la campaña 2002-2003. Según algunas asociaciones agrícolas como la CAO dicen existen grandes avances en la cosecha de los cultivos de esta campaña. A la fecha se ha cosechado un 10% del cultivo de la soya sembrada y se estima un rendimiento de 2.2 toneladas por hectáreas (t/ha). En el caso del arroz se tiene un avance del 75% y se prevé generar un rendimiento de 2.3 t/ha. La tendencia de crecimiento está en los rubros que tienen mejores precios como la soya y en mercados amplios de exportación, aunque se presume que sería óptimo que el incremento en la producción sea para todos los cultivos porque se debe presentar alternativas de exportación y consumo. Otra dificultad para concretar contactos comerciales son la falta de un programa de sanidad que debe elaborar el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) para poder exportar en mayores cantidades una gama de productos que hasta ahora no tiene las condiciones. "Este es un problema mayor que tiene el sector para buscar mercados externos", dijo Antelo. Una de las grandes dificultades por las que atraviesan pequeños y medianos productores, es la falta de seguridad jurídica en el derecho propietario de las tierras, que imposibilita a muchos el acceso a créditos para poder llevar adelante los sembradíos proyectados. A continuación veremos como ha sido la evolución de los principales sectores en el agro cruceño como ser la soya, el algodón y otros más importantes: La soya registró un incremento en la producción de 81.000 hectáreas respecto a la campaña de verano 2003-2004, donde se cultivó 523.000 has, mientras que en este verano fueron 602.000. Su precio internacional elevado ha creado mayor expectativa; sin embargo a causa de la sequía producida y los daños por hongos bajará su rendimiento. El algodón vuelve a reflotar, en esta campaña se han cultivado 9.000 hectáreas, seis más en relación al verano pasado. Pese a las inclemencias del tiempo ha surgido de manera impactante en los últimos años. Se calcula un crecimiento en la producción y alto rendimiento. Se espera abrir nuevos mercados de exportación para el algodón. No sólo se trata de incremento en los rubros tradicionales, la superficie cultivada de sésamo es de 23.000 hectáreas, cifra que se ha duplicado respecto a las 11.000 que se registraron el verano pasado. Este es un cultivo que está comenzando a producirse y ya tiene nuevos mercados externos. Se lo presentará como cultivo alternativo de alto potencial. Pese a que este es un cultivo que en su tiempo de auge fue muy productivo, actualmente se encuentra en un estado de estancamiento a raíz de las inclemencias del tiempo que han sido una gran amenaza para su producción. Los productores están demandando un plan triguero para este cultivo de invierno vuelva a surgir como en años pasados. Este cultivo ha obtenido un incremento de 13.000 has, debido a que en la campaña 2002-2003 se cultivó 97.000 has y en el verano 2003-2004, 110.000. Se calcula haya un incremento en la producción y en la superpie cultivada para las próximas campañas. Es un cultivo alternativo de alto potencial. Los productores apuestan por este cultivo. Este cultivo registró un crecimiento importante en la superficie cultivada porque alcanzó las 110.000 hectáreas, 11.000 más que en la campaña 2002-2003. En la campaña de verano 2001-2002 sembró 114.500 hectáreas. Obtuvo un rendimiento de de 3,25 toneladas por hectárea cultivada y una producción de 372.125 toneladas métricas Santa Cruz, el motor productivo de Bolivia El Departamento de Santa Cruz, ubicado en la zona oriental de Bolivia, es uno de los que más aporta al Producto Interno Bruto del país, pues de los 7.855 millones de dólares del PIB nacional, la región aporta 2.479 millones de dólares, lo que representa el 35% del total.
Estos resultados se han dado debido a que el sector agroindustrial de Santa Cruz es el motor de la economía y además en los últimos años se ha percibido un repunte en el sector servicios, ligado a las finanzas y a la tecnología, especialmente en comunicaciones. También se debe señalar que en esta base productiva entran también los hidrocarburos, ya que si bien el departamento sólo tiene el 10% de las reservas de gas natural de Bolivia, produce el 37,1% de este energético. Similar situación ocurre con el petróleo, pues si bien concentra el 10% de éstas reservas, produce el 38,9% del petróleo, gasolina natural y condensados que se procesa en las refinerías.
Uno de los factores que se convierte en el imán para la atracción de inversiones en el departamento es que la región tiene los indicadores de competitividad más importantes del país. El Incide de Competitividad Regional para el período 2000 – 2001 estaba en el 0,82, muy por encima de los otros departamentos del país. Ello se traduce en el hecho de que el 29,1% de la inversión extranjera directa, que llegó a un total de 566 millones de dólares, se ejecutó en el departamento de Santa Cruz.
Todos los indicadores que se han señalado anteriormente se manifiestan también en un liderazgo indiscutible de la región en las exportaciones nacionales. Las ventas al exterior en 2003 representaron más de 1.600 millones de dólares, de los cuales 880 millones fueron exportaciones de industrias asentadas en el departamento de Santa Cruz, con lo cual el promedio de participación subió de un 35% en 1999 a un 53,3% en 2003.
Sobre este tema también es importante destacar que la participación de las exportaciones de productos no tradicionales está encabezado por Santa Cruz, llegando al 71% de los 704 millones de dólares que significaron la venta de éstos en los mercados internacionales.
Precisamente todo este esfuerzo productivo del departamento también repercute en el sistema bancario nacional. Más de la mitad de la cartera de créditos de la banca es absorbida por la región, ya que de un total de 3.303 millones de dólares registrados a diciembre de 2002 por la Superintendencia de Bancos, Santa Cruz tomó el 50,5% del total.
Estos son los sólidos indicadores del liderazgo que tiene Santa Cruz en la economía boliviana y del impulso que le da a la misma. Así se convierte en el principal motor para remontar la situación de crisis en la que se ha visto sumido el país los últimos cinco años. Al mismo tiempo la región brinda la fórmula para enfrentar los desafíos del futuro, es decir trabajo y producción.
Sin embargo, el gran problema que tiene el sector y por el cual no se tienen las posibilidades de exportar a diferentes mercados los productos bolivianos, son la falta de carreteras, mejores vías de comunicación y mercados amplios que quieran importar los productos nacionales.
Esta afirmación se refleja en la estructura productiva regional, pues el sector de la agricultura, silvicultura, caza y pesca componen el 21,9% de la actividad de Santa Cruz, seguida de cerca por la industria manufacturera que representa el 20,73% y el sector financiero, de seguros, inmobiliario y de servicios empresariales concentran un 15,22%.
Toda la fuerza productiva de la región genera importantes recursos para el Estado boliviano. Según los datos del Servicio de Impuestos Nacionales y de la Aduana Nacional, para el año 2002, de los 800 millones de dólares recaudados (sin tomar en cuenta importaciones), el 37% fue resultado del aporte de la región, más específicamente de la actividad productiva regional.

Meneame
del.icio.us